Estamos ya en la última semana del semestre, lo cual significa que existe una carga excesiva de proyectos finales, tareas, exposiciones, exámenes, anhelamos que los días tuvieran más horas.
Muchas veces dejamos de frecuentar amistades y las personas cercanas a ti lo recienten por que no puedes compartir con ellas tu tiempo. En la última semana de final de semestre, los días se vuelven muy pesados, ya que debes dedicarlo a la realización tareas y examenes, donde hay días que tienes 2 examenes que dar; y solo quueres que llegue el fin de semana con el único deseo con el deseo de cantar:🎵libre soy, libre soy... no puedo ocultarlo máaaass🎵
Es agotador y estresante cada fin semestre, pero a su vez es muy gratificante pues al final, cuando tienes en tus manos una buena nota, o también buenos comentarios de tus maestros, es cuando ves atrás y sabes que tus desveladas han tenido frutos.
Evaluando un poco la situación, creo que esto forma parte de las experiencias que nos preparan para la vida como profesionales; la forma en que en clases nos enseñan a manejar el estrés, a trabajar en equipo con personas con las que no siempre congeniamos y cuando aprendes a arreglártelas con los recursos que tienes a la mano en tiempo récord y eficientemente, es algo que enfrentaremos una vez que estemos en un ambiente laboral.
El fin de semestre es la prueba de fuego que nos ayuda a crecer como personas y estudiantes y nos prepara para enfrentarnos a nuevos retos; ya sea de los semestres avanzados o de la vida profesional que nos espera a la vuelta de la esquina.

